No me gustan los héroes de la guerra, pero me descubro ante los héroes de la paz:
ante los pacíficos invasores de fincas manifiestamente mejorables,
ante el obrero que se levanta al alba cada día para sacar adelante a su familia,
ante el ama de casa que hace milagros para estirar el escaso presupuesto.
No me gustan los héroes de la guerra, pero me descubro ante todos esos héroes anónimos que luchan para mantenerse vivos un día más, para que la vida siga, a pesar del paro, de la injusticia, de la amenaza nuclear y de los tiranos y los déspotas que nos niegan...
No hay comentarios:
Publicar un comentario