Me sube la sangre hasta el cielo
se me corta la respiración
no hay un templo ni un profeta
más sagrado que este amor.
Está más allá de mi juicio
más allá de la contradicción
no entiende de prejuicios
de banderas ni de religión.
Si hay un Dios
que baje y venga a verlo.
Si hay un Dios
que niegue este amor.
No quiero su bendición
no necesito un Credo
que apruebe este amor.
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