¡Ella iba tan guapa!
que no sabría si morirme de pena
o comérmela a besos.
¡Ella iba tan guapa!
que hasta la calle susurraba su nombre
por cada paso que daba.
¡Ella iba tan guapa!
que se le nota en la mirada
que vive enamorada.
¡Ella iba tan guapa!
que aún me pregunto
si la suerte un día me dio la espalda.
¡Ella iba tan guapa!
que mis ojos evitaban su mirada
para no arañarme el alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario