¡Ay, cómo duele perderte!
Cómo duele el día nublado,
cómo el tiempo es tan pesado, sí,
porque a diario pienso en ti.
Qué bien grita el silencio,
qué bien duelen los recuerdos, sí,
porque todo habla de ti.
Qué pequeño se hace el cielo
qué humillante es el deseo, sí,
porque ya no estás aquí.
Qué sincero se hace el frío
es como hiel mi sufrimiento
ya no sé lo que es vivir.
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