Felicidad,
que bonito nombre tienes;
Felicidad
vete tú a saber dónde te metes.
Felicidad,
cuando sales sola a bailar
te tomas dos copas de más
y se te olvida que me quieres.
Cuando menos lo esperaba
de pronto un día
a mi puerta llamó la alegría
y resulta que tenía tu carita
y resulta que estabas tan rica.
Desde entonces, en verano
nunca pido ensaladilla,
ni antes de dos horas de digestión
me tiro al mar.
He dejado de abusar
del tabaco, del café,
del tinto y del sofá.
¡Pura Felicidad!
No hay comentarios:
Publicar un comentario