Ella vive conmigo en mi inconsciente
es dueña de mi pasado y de mi presente.
Su presencia es mi falta de seguridad
y su sonrisa, mi ansiedad.
Ayúdeme doctor:
¿será que el chaleco de fuerza
aún sigue atando mi cordura?
¿Será que pido mucho o me conformo con poco?
¿que sigo cuerdo o estoy totalmente loco?
¿O será que la vida no es otra cosa
que un racimo de antojos?
Ayúdeme doctor:
¿será que esto me pasa sólo a mí
o a todo el mundo?
Y el doctor me contestó:
no hay quien se salve de este asunto.
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