Qué presente tengo tu ausencia
ya que todo lo que queda es nada.
La resignación no es una ciencia
que yo tenga muy dominada.
Aquí dentro pesa el vacío
como quien dice una tonelada.
Sobrecarga de escalofríos
de los que dejan la sangre helada.
La casa es grande, el corazón chico
desde que tú te marcharas
ahora soy pobre, antes era rico
pasé de Hollywood a Guatemala.
Por la derecha y por la izquierda
cada rincón es una agonía
cada detalle me lo recuerda
que fui feliz cuando me querías.
Si tú quisieras volver conmigo
y la pesadilla se terminara
no te daría ya más motivos
para que tú de mi te quejaras
para que tú me abandonaras.
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