Acompáñame a quitarme los fantasmas,
a meternos en la cama sin tocarnos.
Acompáñame al misterio
de no hacernos compañía,
a dormir sin pretender que pase nada.
Acompáñame al silencio
de charlar sin las palabras,
a saber que estás ahí y yo a tu lado.
Acompáñame a abrazarnos sin contacto,
tú en tu sitio, yo en el mío.
Como un ángel de la guarda,
acompáñame con tu dulce compañía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario